Una vivienda abierta y natural, diseñada para vivir conectada al exterior durante todo el año.

Este proyecto nace de una idea muy clara: disfrutar de la vivienda como un espacio continuo, sin barreras innecesarias entre estancias y con una relación constante con el exterior. El cliente buscaba una casa fluida, donde cada espacio se conectara de forma natural con el siguiente y donde la terraza formara parte de la experiencia cotidiana de habitar la vivienda.
La propuesta de distribución se desarrolló para reforzar esta sensación de continuidad, favoreciendo las conexiones visuales y la entrada de luz natural. La terraza se convierte así en una extensión del salón durante los meses de buen tiempo, ampliando los espacios de convivencia y haciendo que la presencia del exterior se perciba desde cualquier punto de la vivienda.
La elección de materiales, colores y texturas responde igualmente a la forma en que el cliente quería vivir su hogar. Los tonos verdes, arcillosos y terracota evocan la naturaleza que rodea la terraza, mientras que la presencia de vegetación y el uso de materiales de origen natural aportan calidez y autenticidad al conjunto.
Maderas naturales, cerámicas, elementos de barro y tejidos de lino contribuyen a construir una atmósfera serena y confortable, donde cada decisión de diseño busca reforzar aquello que el cliente identificaba como esencial para su bienestar diario: la conexión con la naturaleza, la sensación de amplitud y el disfrute pausado de los espacios.

Proyecto de arquitectura e interiorismo por @blancoroto.estudio
Ejecución por @blancoroto.estudio
Fotografías por @elisaabion